Para acompañar estos días de injustificada placidez e inactividad, les envío un post para espiar un poco la cocina de una ilustración por encargo que hice este año que se va.
Este post va dedicado al amigo Preva, con quien siempre chusmeamos un poco sobre los métodos de aplicación de color durante el precalentamiento del fútbol (si suena raro es porque es raro, lo admito).
Sin abundar en más prolegómenos, ahí va el piano-piano resumido para no abusar de vuestra paciencia.
para la tinta usé un trazo bien finito y sin modular. La intención era que invadiera lo menos posible al color.

Apliqué una base de grises (violetas sin saturar) para marcar volúmenes y una mínima separación de planos.
Luego apliqué colores de base, intentando separar los planos un poco más y esbozando lo que sería la paleta final.

Finalmente llegó el turno de las luces, para una separación definitiva de planos. Luego utilicé filtros para modificar la paleta de colores y, por último, algunos toques y efectos. ¡Y listo! ¡Ya no hubo tiempo para más nada, como siempre!
Espero que les haya gustado, he intentado ser lo más didáctico posible... ¡Lo que en mi caso es muy poco decir, jejeje!