¡Degenérese, Don!
El tema es que yo había estado laburando en el guión de un proyecto durante dos años. Luego de una interminable pila de bibliografía (posta, posta, de papel y con lomo, nada de Internet) había asumido el compromiso de terminarlo. Dos años. El proyecto era (es) una historia de época, de aquél efectivo género de "choque de culturas", los detalles son irrelevantes en este momento. El tema es que, en medio de este fatigoso guión, el bichito del policial me picó. Siempre pensé que nunca iba a poder siquiera encarar un policial, pero como ya estaba dedicado a otro proyecto con toda la solemnidad del caso, me atreví a jugar, a no tomármelo taaan en serio. Fué fundamental el aliento de mis colegas elepés, ellos me animaron al señalarme que allí descansaba el gérmen de algo potable. Y encontré la clave para poder aproximarme, la grieta donde el género podía degenerarse (¿típico enfoque productoril? no quisiera pecar de pedante, otros dirán). Pero era mi oportunidad para meterme en un policial y sentirme cómodo.
(en este policial no hay escritorios. Hay mesas de café)
Aló, ¿Rubén?
Muy pronto esta idea del policial creció y fué ganando terreno. Le entró a pelear palmo a palmo a aquél otro guión sobre choques de culturas que ya iba para largo. Desarrollé el puntapié gráfico de ambos casi en paralelo y se hicieron muestras de los dos (como uno haría si tuviera mellizos, sin mostrar favoritismo).
Y a esperar al cajón... ya llegará algún padrino que los saque a pasear. Y, afortunadamente, no hubo que esperar tanto.
Un día llamó a nuestro cubil Productoril Don Rubén Meriggi y me comentó acerca de un ambicioso emprendimiento editorial, mostrando una convicción envidiable. Tras algunas pocas conversaciones, logré convencerlo (sin esfuerzo, ¡si es un pan de Dios!) de que el policial, mí policial, podía dar batalla en aquella revista que se proyectaba. Y sin más, con una confianza ciega que agradeceré siempre, Don Rubén dió el sí. Sería cuestión de no traicionar su enorme gesto, de estar a la altura del desafío. Mucho más conociendo el prontuario de Thalos, que un Lalia, que un Mazzitelli, que un Alcatena, que un Meriggi... ¡qué lo parió!
¿Qué les parece, muchachos?
Bueno, muchos ojos amigos se pasearon por el guión y las inéditas páginas de Simón Luzmala y el Retrato Robot. Mis compañeros de La Productora y los amigazazos Max Aguirre (Los Resortes Simbólicos) y Rodolfo Santullo (Belerofonte todo). Soy un privilegiado por contar con semejante plantel de previeuers, todos ellos opinaron con gran, gran tino y fueron de muchísima ayuda. Párrafo aparte para el imparable Jorge Blanco (Camulus) quien, a pesar de sus múltiples compromisos, ha insistido en colaborar con el proceso de color desinteresadamente (traducido al criollo, una parva de laburo de onda). Espero algún día poder retribuir este generosísimo gesto, Jorgete, son un grosso.
¿Y ahora de quién es?
Y bueno, un día salió a la luz Pandemonium (o debería decir a las tinieblas, mientras me froto las manos ¡muejejeje!). Y cuando fuí a buscar la revista a una conocida librería del centro, me encontré de casualidad con Quique Alcatena. Tras conocer el motivo de mi visita a la librería, pidió un número de Pandemonium para él también... y no supe qué cara poner. Yo que tantas veces había buscado y disfrutado del material de Quique, incrédulamente ahora era testigo de cómo el mundo estaba patas para arriba. ¿Qué pensará Quique de este laburo? ¿y si mejor no lo lee? ¿cómo podría yo evitarlo?. Quique debe haber intuido algo tras mi incómodo gesto, y, mientras se llevaba la revista, sonriendo me batió la justa: "Ahora ya está, ya no es más tuyo".
(cuando uno la ve de cerca, dan ganas de comprarla de verdad)
Como debe ser
Si, es liberador entregarse a ese pensamiento. Simón ya no me pertenece. Además, es feo tener que guardar las páginas en un cajón. Mejor que anden por ahí, completándose ante los ojos de los lectores (aunque esto de ser publicado es sólo para privilegiados, no se me escapa y lo agradezco cada vez). Rubén y Pandemonium lo hicieron posible. Andá, Simón, cométe la cancha.
lunes, 18 de agosto de 2008
SIMÓN LUZMALA SALIÓ A LA CANCHA
domingo, 17 de agosto de 2008
FALLECIÓ CARLOS MEGLIA
Este es otro anuncio tristísimo, uno que preferiría no estar dando. Pero así se viene este año, tan duro con nuestra comunidad historietística. La noticia me sorprendió la mañana del viernes pasado cuando atendí el teléfono. Del otro lado estaba Horacio Lalia quien nos daba el insólito mensaje: Carlitos Meglia había muerto. No estaba enterado de su repentina enfermedad, lo había visto hacía poco y nada me había hecho sospechar de algo parecido.
Carlos tenía apenas 50 años pero llevaba tras de sí una carrera vastísima e impecable (si mal no recuerdo, me contó que... ¡empezó a los 17 años, nada menos que ayudando a Oswal!), y una obra única de la que ahora, más que nunca, todos somos responsables de difundir hasta el infinito. (Ese mismo viernes, por ejemplo, fui a dar clases muy triste y se me ocurrió preguntar quienes conocían a Meglia. Sólo un par de adolescentes sabían de su existencia y volví a pensar en cuánto trabajo nos queda por hacer.) Hay mucho en internet donde pueden ir a abrevar quienes no conozcan su trabajo magistral. Pueden ver algo de él en Imaginaria, en Banda Dibujada o en sites extranjeros (Newsarama, La Nuez, Actua BD) donde pueden darse una idea de quién era afuera Carlos Meglia. También pueden ver su último libro para Soleil, el tremendo "Cañari, Lágrima de oro" que el famoso sitio BD gest adelanta aquí; o ir a visitar su propio blog (¡y ver sus tremendas ilustraciones!) o ver blogs de colegas amigos que lo querían mucho como Walther Taborda, Humberto Ramos o Wally Gómez. En todos estos sitios amigos y aficionados ya han escrito su dolor. Pero yo les recomiendo otra cosa. Váyanse de viaje por las librerías, busquen sus hermosas historietas, cómprenlas y tírense bajo un árbol a leerlas: Irish Coffee, Big Bang, Cybersix, El libro de Gabriel ¡y tantas otras bellas historias!. Creo que esa es la mejor forma de rendirle el necesario e imprescindible homenaje: leyéndolo y retransmitiendo su obra.
"El libro de Gabriel", obra con dibujos de Carlos Meglia y que en Bolivia Carlos Trillo le regalase a Gervasio. Esta versión, editada en México, ahora está en la biblioteca de La Productora. No voy a hablar del dolor que me inunda cuando un artista así se muere, menos aún si con esa persona tuve la extraña suerte de compartir apenas breves instantes. Yo simplemente quiero, en mi nombre y en el de La Productora, saludar sincera y respetuosamente a su familia, a su hijo Lucas y a su encantadora mujer, Patricia. Apenas compartí con ellos (con Patricia, Quique Alcatena y otros colegas) un fin de semana en Mar del Plata, allá por 1999, donde pude sorprenderme gratamente de la calidad artistística y humana con que Meglia nos obsequiaba a todos. ¡Cómo nos hacía reír! Lo extrañaremos de verdad.
En Mar del Plata con su señora, Patricia, y Quique Alcatena. Eso fue en invierno de 1999 y Carlos le puso calor a las jornadas aquellas en la Mansión de Victoria Ocampo. ¡Gracias, Meglia! ¡Un abrazo grande, Carlos!
Cristian
martes, 5 de agosto de 2008
LA PRODUCTORA DE PERFIL
El Circo Ambulante LP en una nota sobre historietas on line
En la edición del domingo pasado, 3 de agosto, del diario virtual de Perfil salió un artículo sobre cómics en la red . Escrita por el periodista Esteban Bekerman, la nota se explaya sobre el momento de algidez que tiene la historieta en internet, transcribe breves párrafos de una entrevista que nos hiciera algunos días atrás y elogia a nuestro recién estrenado Circo Ambulante. Gracias al Sr. Bekerman por su rigor y el interés por difundirnos, y al diario Perfil por el espacio.
Saluti,
Cristian
"Abelardo y las Águilas Gigantes" de Jok y Aón, historieta publicada semanalmente en el blog de historietas El Circo Ambulante de La Productora.
Saluti,
Cristian
jueves, 3 de julio de 2008
LA PRODUCTORA ÚLTIMO MODELO
Estrenamos sitio nuevo y un flamante blog de historietas
Como se sabe, este año La Productora cumple nueve años. Sí, parece mentira pero ya pasó casi una década desde que pusiéramos este sueño a rodar. Es verdad que las primeras cuatro ediciones se lanzaron en mayo de 2000, con una pequeña pompa en el antiguo ICI y acompañados de don Quique Alcatena. Pero desde de un año antes veníamos reuniéndonos en la casa de Turi, en la de Agrimbau, en el garage de Jok, en lo de Carlitos o en el bar que pintara, organizando, diseñando, escribiendo, dibujando, poniendo en acción, letra e imagen el sueño de todos a destajo y sin pedir permiso. También, en agosto de 1999, durante la segunda edición de Historieta Bajo Tierra, el histórico evento con el que el AHI (la Asociación de Historietistas Independientes) difundiera no sólo la historieta autoeditada sino la historieta argentina toda (ya habrá un post para recordar eso en su momento) La Productora tuvo su presentación en sociedad con el anuncio de su creación y su -por entonces- ediciones futuras. Pero más o menos en mayo, fue que nos reunimos todos por primera vez.
Mucho quedó en el tintero desde entonces, pero, por suerte, en el balance ha quedado más tinta en el papel que en el agujero donda acaba la pluma. Con el tiempo, toda esta labor artística, editorial y asociativa, llena de esfuerzo, obstinación, éxito, fracaso y (quizá) talento, tal vez se haya tornado importante o necesaria. Porque podemos decir, sin temor a la inmodestia, que publicaciones como "Morón Suburbio", "Perfecto", "El Destino Invisible", "El Otro" o el libro "Carne Argentina" son ya parte de la historia de la historieta en Argentina y han gustado o hecho hablar a una legión de lectores en nuestro país y afuera también. Acerca de todo eso -la historia, los autores, las ediciones y algunas cosas más- podrán leer en el nuevo sitio web de La Productora nuestros lectores, colegas, periodistas, maestros y amigos. Rediseñado por la mano maestra de Aón, redactado por Mallea y regenteado por elepé en su conjunto, La Productora renueva así su presencia on line.
Pero hace ya un tiempo que hemos dejado en el freezer la edición y, aunque seguimos tan activos como siempre (los viajes, la escuela, Frontera, Fierro, la presencia en expos, ferias, conferencias, talleres, más viajes, etc) nos hemos volcado a laburar con todo en nuestro bunker moronense para vivir de esto. Y lo hemos logrado, lo que no es poco. Ahora, con un aire que casi no tenemos pero con las ganas de siempre, nos hemos propuesto volver a poner historietas al alcance de nuestros lectores. Y para eso hemos pergeñado el Circo Ambulante de La Productora y sus amigos, blog que presentará todos los días de la semana historietas variopintas, algunas nuestras y otras de amigos que se irán sumando de a poco. Historias inéditas como la fábula infantil "Abelardo y las Águilas Gigantes" de Jok y Aón o el relato de vampiros bonaerenses "La Calambre" de Ángel Mosquito. Rarezas editadas en lugares más raros aún, como "El siniestro Dr. Moreland", creación de la pluma oriental de Rodolfo Santullo con dibujos de Mosquito y de Jok, historietas que fuera "publicada" el año pasado (¿cómo sería... on line?) en todos los celulares Vodafone de España. También se publicarán pequeñas gemas inhallables como "El destino invisible" de Gervasio o "Ecos y Tinieblas" de Jok y Mazzone, publicaciones de las que ya no queda en papel ni un ejemplar. Y, si nos tienen paciencia, aguanten que vienen más, bastante más.
Así queda la cosa entonces, con el site al frente de nuestra comunicación, este mismo Néstor Digest donde podrán hallar noticias frescas y el Circo Ambulante de La Productora y sus amigos como lugar donde pararse a leer historietas y, al menos por un rato, ser un poquito felices. Les juramos que todo lo que hacemos es para eso.
¡Abrazo, men!
La Productora
"Abelardo y las Águilas Gigantes" de Jok y Aón, © La Productora.
Mucho quedó en el tintero desde entonces, pero, por suerte, en el balance ha quedado más tinta en el papel que en el agujero donda acaba la pluma. Con el tiempo, toda esta labor artística, editorial y asociativa, llena de esfuerzo, obstinación, éxito, fracaso y (quizá) talento, tal vez se haya tornado importante o necesaria. Porque podemos decir, sin temor a la inmodestia, que publicaciones como "Morón Suburbio", "Perfecto", "El Destino Invisible", "El Otro" o el libro "Carne Argentina" son ya parte de la historia de la historieta en Argentina y han gustado o hecho hablar a una legión de lectores en nuestro país y afuera también. Acerca de todo eso -la historia, los autores, las ediciones y algunas cosas más- podrán leer en el nuevo sitio web de La Productora nuestros lectores, colegas, periodistas, maestros y amigos. Rediseñado por la mano maestra de Aón, redactado por Mallea y regenteado por elepé en su conjunto, La Productora renueva así su presencia on line.
Pero hace ya un tiempo que hemos dejado en el freezer la edición y, aunque seguimos tan activos como siempre (los viajes, la escuela, Frontera, Fierro, la presencia en expos, ferias, conferencias, talleres, más viajes, etc) nos hemos volcado a laburar con todo en nuestro bunker moronense para vivir de esto. Y lo hemos logrado, lo que no es poco. Ahora, con un aire que casi no tenemos pero con las ganas de siempre, nos hemos propuesto volver a poner historietas al alcance de nuestros lectores. Y para eso hemos pergeñado el Circo Ambulante de La Productora y sus amigos, blog que presentará todos los días de la semana historietas variopintas, algunas nuestras y otras de amigos que se irán sumando de a poco. Historias inéditas como la fábula infantil "Abelardo y las Águilas Gigantes" de Jok y Aón o el relato de vampiros bonaerenses "La Calambre" de Ángel Mosquito. Rarezas editadas en lugares más raros aún, como "El siniestro Dr. Moreland", creación de la pluma oriental de Rodolfo Santullo con dibujos de Mosquito y de Jok, historietas que fuera "publicada" el año pasado (¿cómo sería... on line?) en todos los celulares Vodafone de España. También se publicarán pequeñas gemas inhallables como "El destino invisible" de Gervasio o "Ecos y Tinieblas" de Jok y Mazzone, publicaciones de las que ya no queda en papel ni un ejemplar. Y, si nos tienen paciencia, aguanten que vienen más, bastante más.
Así queda la cosa entonces, con el site al frente de nuestra comunicación, este mismo Néstor Digest donde podrán hallar noticias frescas y el Circo Ambulante de La Productora y sus amigos como lugar donde pararse a leer historietas y, al menos por un rato, ser un poquito felices. Les juramos que todo lo que hacemos es para eso.
¡Abrazo, men!
La Productora
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