jueves, 22 de febrero de 2007

FRANCIA. DIARIO DEL VIAJERO ELEPÉ #02

Días de amigos y nieve en la cité rose.


Llegamos a Toulouse -en nuestro bravo corsa naranja piloteado por Tom- para pasar unos días de tranquilidad antes del desafío mayor del viaje: el festival de Angouleme, meca de todo autor de historietas que se precie. Habíamos sido invitados por nuestros colegas de La Toile, un combinado de autoeditores creado en el 2000, con varios libros y revistas publicadas y que además son viejos peregrinos de cuanto encuentro de BD se haga en el país; bastante similares a La Productora, como ven. Mathieu Bourillon y Sarah Barthère, integrantes de este grupo y a quienes ya habíamos conocido en Orthez, fueron nuestros grandes anfitriones. Aquí leímos una cantidad tremenda de BD. Matt es además fanático del viejo Breccia, tanto que organizó una retrospectiva con originales del viejo en el festival de Colomier. Desde su bella casa en el último piso de la rue du pont St. Pierre podía verse ese paisaje de ahí abajo...


Los franceses llaman a Toulouse la "cité rose" (ciudad rosada) pues el colorado que lo domina todo está dado por sus construcciones de ladrillo y teja sempiternos. La ciudad es hermosa y pequeña (el centro puede recorrérselo caminando) y sus habitantes se enorgullecen de poseer además de toda la oferta cultural posible también una tranquilidad casi pueblerina. Así, se convierte entonces en un sitio ideal para vivir y es el que eligieron para venirse, casi todos provinientes del Bearn, la región más próxima al oeste, muchos de los amigos de Tomás que ahora se han convertido en nuestros amigos: los La Toile, Francky, Cedric y muchos otros. También viven allí nuestros queridos Valeria Mantello y Xavier Laussel (¡y Paquito!) colaboradores traductores de la versión francesa de Carne Argentina. En la casa de estos últimos, el sábado 20 de enero, nos volvimos a reunir con nuestros hermanos de sangre, nuestros más viejos amigos franceses: François Daniel-Lamaziere y Jean De Pena, que se vinieron especialmente, desde París y Marsella respectivamente, para vernos. Esos son amigos. ¡Qué rica birra nos clavamos en el Bar Populaire! ¡Cuántos recuerdos! (No me olvido que con Fran comenzó este largo camino que nos condujo a Francia. Gracias es poco.)

Dos amigos en el Pont Vieux. Aón mira extasiado, Mathieu sonríe y comprende.

Al tercer día finalmente nos reunimos con el resto de los La Toile. El sitio elegido por estos amigos fue la librairie más paqueta de Toulouse, Le Voltigeur, propiedad de Olivier Quéméré, historietista colaborador de Les Requins Marteaux (un colectivo independiente de la ciudad de Albin, bastante famoso). El lugar es el sueño de todo historietista indie: tiene bar (con moza rubia), lugar de expo (había una muestra de muy buenos trabajos de una mina llamada Maxxx) y venta solo de material alternativo de tout le monde. Impresionante. Allí nos clavamos unas cervezas negras (¿ya les dije que la birra francesa es muuucho mejor que la de acá? Qué mal Quilmes) con Matt, Francky, Tom, Julián y Carlitos más Aurélie Lacan, Olivier Subra y Benoît Auclère, el resto de la tropa La Toile.

Allí dicen que en Toulouse nació Gardel. Con Francky y Matt en Le Voltigeur.

En esta parada de la gira también hubo futbol y goles. Si, lo que leen. En lo que se convertiría en otra gran victoria del tour, un combinado argentino-francés venció por 5 a 4 a Cedric y sus amigos tolosanos (unos músicos muy simpáticos que nos ofrecieron luego un gran almuerzo). El equipo ganador formó así: El Mongi al arco (arquero debutante ¡y que tapó todas!), Aón, Mallea y Franck Barrucq en la defensa, Francky Lubet (un crack distribuyendo el balón) más Dassance y Taborda, nuestra dupla goleadora. La nota de color la dió Chlöé, una linda señorita que jugó para la contra (parece que allá eso es normal; que jueguen las minas, digo). Y, nobleza obliga, como hay que contar los goles propios y los ajenos también, tengo que confesar que el que escribe tuvo que esperar 37 años y viajar miles de km para que una mujer venga y le convierta el primer gol de su vida. Una verguenza, si me hubiera visto Lalia. En fin, una de cal y otra de arena. Estos simples y hermosos días que pasamos no los olvidaremos, en especial porque en la ciudad rosada nevó tanto como en diez años no ocurría. Fíjense como se veían los techos de Toulouse el último día desde nuestra ventana...


Bueno, ahora los dejo. Gracias a Mathieu y Sarah por alojarnos y regalarnos la vista más hermosa de la ciudad. Gracias también a Frankie (amigazo, quien hospedó a Tom y Julián) y a Cedric y a Vale, Xavier y Paco (¡lástima que no pudimos despedirnos!) y a todas sus familias. El jueves 26, por la mañana bien temprano, salimos a la ruta que estaba totalmente tapada de nieve. Angouleme nos esperaba e iba a ser difícil llegar. En la próxima entrega, les cuento nuestros días en el festival más importante de la historieta europea.

¡Salute!

4 comentarios:

Rodrigo Terranova dijo...

Buenísimo. ¡Pero quiero más! Mataría una crónica del viaje en historieta...

Brian Janchez dijo...

si, y que tambien la editen a color en un libro de tapa dura. Re mataria.
brian.

juampa._ dijo...

che cristian posteaba para decirte....

participen de la reina ilustrada cheeeeeeeeeeeee


me pongo muy contento de que les haya ido tan bien che.

juampa

participa...

cristian mallea dijo...

Bueno, yo ya mandé algo para eso, Juampa. Espero que la muestra de la Reina Ilustrada de Mendoza sea todo un éxito, men. Avisá como salió, plis!

Amigos: ahora estoy tratando de subir lo de angouleme pero antes un pequeño apetizer.

abrazo!